(170922) — CIUDAD DE MEXICO, septiembre 22, 2017 (Xinhua) — La voluntaria Grecia Ricart (frente) levanta el puÒo en seÒal de silencio durante los trabajos de rescate de sobrevivientes de un edificio colapsado luego de un sismo, en la colonia Santa Cruz Atoyac, en el sur de la Ciudad de MÈxico, capital de MÈxico, el 22 de septiembre de 2017. A 286 subiÛ el n˙mero de muertos por el terremoto de 7,1 grados en la escala de Richter que cimbrÛ el 19 de septiembre el centro de MÈxico, confirmÛ el viernes el alcalde de la Ciudad de MÈxico, Miguel Angel Mancera. En rueda de prensa, el funcionario seÒalÛ que 148 personas fallecieron en la capital mexicana, 73 en Morelos, 45 en Puebla, 13 en el Estado de MÈxico, 6 en Guerrero y 1 en Oaxaca. (Xinhua/David de la Paz) (dp) (jg) (fnc)

Uno de los acontecimientos que más llamó la atención fue la respuesta de los jóvenes, la generación denominada como Millennials. Sin convocatoria previa y dejando a un lado la aparente apatía, demostraron que la solidaridad y ayuda está por encima de todo. Cargando su celular en el bolsillo y con sus signos de identificación pintados en su antebrazo, se sumaron con valor a las labores de rescate. Teniendo como único estandarte el ayudar, acudieron al lugar de desastre a remover escombros.

La organización fue indispensable para llevar y entregar ayuda, canalizarla adecuadamente para no saturar los centros de acopio ni mucho menos los campamentos que rápidamente surgieron ante la caída de viviendas. Internet tuvo la respuesta en los Millennials quienes tomaron esta tarea en sus manos. Vimos cómo surgían páginas y plataformas colaborativas para orientar a todos los que deseaban aportar agua, víveres, ropa, etc.

Una de ellas fue cadenahumana.mx, una plataforma en la cual puedes donar tu poder de cómputo para ayudar a los damnificados a través de la generación de criptomonedas. Eddie Castañeda, uno de sus fundadores, comenta que las nuevas oportunidades que ofrece la tecnología y los paradigmas de organización de información, por su naturaleza colaborativa, eran un camino natural.”

De los millennials y post-millennials es el mérito de haber creado una gran cantidad de plataformas e iniciativas para apoyar durante y después del desastre. Arcangelo Constantini, quien participó en la creación de la plataforma, comenta que los jóvenes nacieron con la tecnología en las manos, y si bien son criticados por pasar todo el día en Facebook, fue gracias a sus redes y conocimientos que se pudieron montar una serie de sistemas de ayuda que resolvieron muchas necesidades inmediatas. “Los millennials ven con naturalidad la tecnología y entienden otras maneras de usarla; lo entienden como data. Mientras la generación X la ve como dispositivos.” Como sociedad, detallan, los mexicanos recordamos que podemos estar unidos y mantener comunicación para brindarnos ayuda e incluso, generar amistades para extender la cadena. “La creación de nuevos lenguajes se ha vuelto una necesidad para comunicarse rápidamente… ¿qué prisa puede tener realmente la gente en decirse las cosas? No lo se, pero sin duda en momentos de emergencia se aprecia la velocidad para obtenerla.”