A pesar de su acuerdo con Corea del Norte, Donald Trump está cada vez más lejos de México y el Mundo. No salió bien librado del G7, inició una nueva fase de guerra comercial con China, ordenó la separación de niños mexicanos de sus padres en los centros de detención de migrantes, incluso su esposa, Melania Trump, declaró “que odia ver niños separados de sus familias”. No conforme, en los últimos días del mes de junio, Estados Unidos anunció su salida del Consejo de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (onu). En su discurso de retirada, la representante del país norteamericano, Nikki Haley, calificó a esta instancia como “un nido de motivaciones políticas” y explicó que toman la decisión de retirarse “porque nuestro compromiso no nos permite seguir siendo parte de una organización hipócrita y centrada en sí misma que hace burla de los derechos humanos”. Días antes de estas noticias, el Canciller Luis Videgaray asistió al Coloquio sobre Migración Internacional Santa Sede-México, en conjunto con el Papa Francisco, en dónde México confirmó su compromiso para que el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular sea un instrumento para transformar visiones cortas e introspectivas en perspectivas amplias y humanas, ¿habrán sido las acciones de Trump una respuesta en contra de este movimiento mundial a favor de los movimientos migratorios?

Compártenos tus comentarios