El Presidente de la República despidió a Miguel Ángel Osorio Chong de la Secretaría de Gobernación, nombrando en su lugar a su paisano Alfonso Navarrete Prida.

Como una reacción al mega berrinche que hizo Osorio Chong al no haber sido elegido candidato del PRI, EPN decidió hacer efectiva la renuncia que le presentó Osorio, cuando se fugó de la prisión de alta seguridad de “El Altiplano” el famoso narcotraficante Joaquín “El Chapo Guzmán”.

La grave crisis de inseguridad que se vive en el país, los magros resultados en la estrategia de combate al crimen organizado, el incremento de la violencia y el repunte de homicidios dolosos, le permitieron al titular del Ejecutivo Federal no dudar en despedir a Osorio Chong de la SEGOB; por las muestras de deslealtad e inconformidad que él y varios integrantes de su equipo, evidenciaron al inclinarse por José Antonio Meade.

Tal fue el enojo del Presidente que, en menos de 3 días, el nuevo Secretario Navarrete despidió a los colaboradores de primero, segundo y tercer nivel de Osorio Chong. Lo preocupante de esta reacción es: ¿qué tanto le conviene a la Administración Pública cambiar a casi todos los cuadros directivos de la importante Secretaría del Interior, en plena campaña electoral y a escasos 10 meses del cambio de gobierno?

Artículo anteriorNecesaria una Resignificación de los Derechos Humanos
Artículo siguienteSacude la SCJN a Ediles por Desacato
Es una revista de publicación mensual, de circulación nacional, con más de 14 años de presencia en el mercado. Nuestro objetivo, es difundir con veracidad y claridad la información más actualizada del ámbito jurídico, judicial y legislativo, para que, con un debate vanguardista y plural, podamos contribuir a la consolidación de nuestro Estado de Derecho y de un país democrático.

Compártenos tus comentarios