La trata de personas es quizá uno de los delitos más difíciles de perseguir. Encontrar a los responsables, lograr su detención para ser juzgados es una tarea tan compleja como el propio fenómeno.

El alcance que –tiene este delito por causa de la tecnología y las amplias redes de captación, traslado, pago y cobro de ganancias, lo convierten en un fenómeno internacional de grandes magnitudes, lo que obliga a las autoridades a emprender verdaderos esfuerzos de inteligencia, que en ciertas ocasiones, se quedan cortos ante el lento avance de leyes, tanto nacionales como internacionales, lo que dificulta un combate eficaz.

El Maestro Manelich Castilla Craviotto, Comisionado General de la Policía Federal, resalta que nuestro país en el ámbito internacional ha mostrado un compromiso por combatir este delito. Se han firmado diversos instrumentos internacionales en donde México y la Policía Federal, han reconocido a la trata de personas como problema grave y en este sentido, tienen la misión de generar las capacidades necesarias para especializarse con el fin de perseguirlo, combatirlo y prevenirlo.

México ha implementado un gran esfuerzo de coordinación, tanto en nuestro país como fuera de él, para combatir y acotar las redes de grupos delictivos dedicados a traficar con personas para distintos fines. El compromiso por atender este fenómeno permitió que México fuese electo para presidir en el 2017: la Comunidad de Policías de América (AMERIPOL) y organizar la I Cumbre Hemisférica sobre Trata de Personas.

La convocatoria reunió a más de 400 participantes, entre ellos destacados miembros y organismos observadores que integran la Comunidad de Policías de América, así como instituciones policiales y de procuración de justicia federal de las 32 entidades federativas de México, Organismos No Gubernamentales nacionales e internacionales, así como, agregados militares, enlaces de la Organización Internacional de Policía Criminal y representantes de la sociedad civil.

Como resultado, se suscribió el Memorándum Hemisférico para la Prevención del Delito de Trata de Personas, el cual se espera coadyuve a prevenir y combatir dicho flagelo, mediante el fortalecimiento de la cooperación hemisférica y la homologación de criterios de actuación policial.

El Comisionado General detalla que se perfiló un acuerdo con los primeros 6 países presentes en la cumbre. Ahí se reconoció la necesidad de trabajar, de manera conjunta, en el intercambio de información, de esquemas de prevención y mejores prácticas para el seguimiento del delito.

Es un compromiso de carácter general que tiene desde luego las normas mínimas elementales para comprender cómo se quiere atender el problema en la región. Existe la confianza, detalla, que más países los suscriban, lo cual sin duda permitiría hablar de un esfuerzo evidentemente hemisférico en el tema.

Trata de personas: delito sin Fronteras

En términos coloquiales la trata es todo aquel trabajo que se realiza sin plena voluntad de un individuo, hombre o mujer, del cual resulte una ganancia para alguien que no es quien la realiza. Puede ser desde el trabajo forzado, jornadas intensas de personas que se dedican a la maquila, hasta la explotación sexual, explotación sexual infantil y tráfico de órganos o de personas. El delito de trata, es todo aquello que no se hace con la voluntad plena o bajo una voluntad viciada de aquel que trate con la víctima.

La trata, expone el Comisionado, no tiene fronteras, las personas que son víctimas son captadas en un país, explotadas en otro, mientras que las ganancias económicas recaen en una tercera nación. Por eso, el esfuerzo de perseguir este delito debe ser global. Si únicamente se combate a uno de estos 3 pilares y no a las redes criminales, y a los recursos económicos que generan, tendremos una persecución ineficaz.

La trata de personas es el tercer delito más importante después del de tráfico de droga y el de tráfico de armas. Esto nos brinda una perspectiva de la gravedad, comenta el Comisionado. Además, resulta complicado enfrentarlo cuando hay ciertas subculturas que han crecido tolerando este tipo de prácticas; incluso a ciertos sectores sociales les parece normal el presenciar estos delitos y no manifestar algún reproche, descalificación o denuncia. “Esa también es la situación actual. No sólo es estar frente a un delito que por sí mismo, representa a la esclavitud contemporánea, sino que además, es difícil perseguir el delito por estas culturas que de alguna manera favorecen indirectamente la trata de personas.”

Profesionalización y Capacidades Técnicas

Actuar sobre este flagelo requiere de una ardua labor de inteligencia, pero antes que nada de personal calificado. Es necesario tener especialistas en el trato de víctimas y en atención de situaciones de crisis, profesionales involucrados en el ámbito de la victimología, con conocimientos policiales, pero además, con un perfil  psicológico especial, “es necesario que el personal cuente con las mejores técnicas para atender a las víctimas a quienes siempre se debe colocar en el centro de las prioridades.”

Un segundo elemento son las capacidades técnicas, la profesionalización y la capacitación, comenta el Mtro. Castilla, que son necesarias para poder detectar cuando se está frente a una situación de explotación o de trata, y de cómo puede iniciarse la persecución de este delito.

Al ser un crimen que funciona con muchos agentes invisibles, hay una alta complejidad para acreditarlo como lo exige la ley y así poder detener a los presuntos responsables. Se necesita una especialización importante, porque de lo contrario podemos estar en presencia de delitos diversos, no necesariamente relacionados con la trata y si no se detecta a tiempo, los delincuentes pueden alcanzar sentencias que nada tienen que ver con la gravedad de este flagelo. “Nosotros queremos que esas capacidades, esas personas hombres y mujeres encargados de perseguir, tengan todo el conocimiento para cuando estén frente a una situación que pueda ser identificada como trata, actúen con todo el respaldo de la ley.”

Ley de Trata

México, comenta Manelich Castilla, cuenta desde finales de los años 90 con una ley contra delincuencia organizada que contempla las figuras de trata, pero el delito sigue generando nuevas modalidades para acreditarlo. Es algo, apunta, que al Poder Legislativo le corresponde acabar de construir, reformar para plasmar una evolución en la persecución del delito. En la Policía Federal estamos obligados a regirnos bajo ese marco normativo; “difícilmente podremos o no pronunciarnos sobre la calidad de la Norma; nos corresponde obedecerla y tratar de encuadrarla en nuestro trabajo.”

Se requiere construir conciencia en la sociedad, crear un puente que nos permita llegar más rápido ante la comisión del delito. Hoy por hoy es un tema muy complejo, en ocasiones iniciar una carpeta de investigación por trata de personas requiere mucho más tiempo que acreditar un delito de recursos de procedencia ilícita.

A pesar de todo esto, nosotros como Policía Federal, a reserva de los acuerdos de colaboración con los gobiernos estatales, con la PGR, tenemos un despliegue permanente en los sitios en donde sabemos que existen este tipo de prácticas; es ahí en donde hemos tenido los operativos que son la culminación de meses o años de trabajo de investigación. “Si tuviéramos la posibilidad de que la sociedad se involucre en conocer cómo se produce este delito, podríamos tener mucho más éxito,” afirma el Comisionado.

El apoyo de la sociedad sería un factor determinante para enfrentar este problema. Es importante que sepan los ciudadanos lo lastimoso que resulta encontrarnos en pleno siglo XXI y tener junto a nosotros, sin saberlo, esclavos contemporáneos. “No debemos ser cómplices por silencio de un delito con ganancias multimillonarias, que pone en riesgo el tejido social al destruir familias, proyectos de vida. Sería deseable que de la mano de la sociedad, busquemos soluciones. No podemos ser indiferentes a la práctica de conductas como la trata de personas.”

México, ha dado pasos importantes para atender este delito. No queremos sentarnos a esperar soluciones mágicas a este problema. Tenemos que trabajar de manera profesional, con los fiscales, con la obtención de información de inteligencia y junto con la conciencia de la sociedad.

Tarea Pareja: Ministerios Públicos y Jueces

Conocedor del trabajo de campo y de que en muchos casos se navega contra corriente, el Comisionado destaca la necesidad de una mayor participación de parte de los otros 2 elementos, en el trabajo de la procuración de justicia, los fiscales y jueces. “La Policía Federal per se no puede llevar a cabo la ruta completa para que esto se acabe. Nos corresponde una parte importante, pero necesitamos que los fiscales y los jueces se adentren en el conocimiento de este fenómeno para que se pronuncien con un conocimiento de la problemática que le dé sentido a la norma.”

Reconoce la respetabilidad del Poder Judicial en la sociedad, sin embargo le preocupa el lento avance en la conciencia de algunos juzgadores sobre los temas que logran poner en sus decisiones. Les hace un llamado a sensibilizarse para entender que ellos son una parte fundamental de la solución y ataque al delito; en la medida en que sus resoluciones incluyan una valoración del conflicto y de las conductas sociales que fomentan la que generan la trata de personas, avanzaremos mucho. “Sabemos que no pueden juzgar más allá de los parámetros que tienen de acuerdo al tipo penal, pero la valoración en sus sentencias debe servir para construir una mejor sociedad y eso es un reto para ellos.”