La policía en el nuevo sistema de justicia penal enfrenta una gran responsabilidad, pues la coordinación y comunicación con el Ministerio Público es clave para llevar ante el juez las pruebas y testimonios que le ayuden a dictar su sentencia.

México debe encarar uno de los retos más importantes en su historia, la implementación de un sistema penal acusatorio eficiente, respetuoso de los derechos humanos y transparente. En él, debemos encontrar una estructura horizontal como parte del equipo de trabajo. El Ministerio Público (MP), los peritos y la policía son pieza trascendental para el avance rápido, coordinado y científico de las investigaciones.

El papel que juega la policía dentro del nuevo sistema penal

La policía es un componente indispensable para el adecuado funcionamiento del nuevo sistema penal, pues es quien apoya totalmente al MP en el avance de la investigación. Gracias a ello, se conocen los hechos e indicios en un caso penal.

Tiene un lugar relevante durante las 3 etapas del nuevo procedimiento penal. Sus funciones de manera general se establecen, dentro del Código Nacional de Procedimientos Penales (CNPP):  Informar sin dilación por cualquier medio al representante social sobre la detención de cualquier persona, e inscribir inmediatamente las detenciones en el registro que establezcan las disposiciones aplicables; practicar las inspecciones y otros actos de investigación, así como reportar al MP sus resultados.

Además, en aquellos casos que se requiera autorización judicial, deberá solicitarla a través del MP. También, es necesario preservar el lugar de los hechos o del hallazgo y en general, realizar todos los actos necesarios para garantizar la integridad de los indicios.

Por último, hay que emitir el informe policial y demás documentos, de conformidad con las disposiciones aplicables. Para tal efecto se podrá apoyar en los conocimientos que resulten necesarios, sin que ello tenga el carácter de informes periciales, entre otras funciones y obligaciones expresamente contenidas en esta importante legislación procedimental.

Nuestra Policía tiene una amplia participación en la fase inicial de la etapa de investigación, pues entre otras cosas, es quien apoya fuertemente al Ministerio Público en la realización de actos de investigación.

Asimismo, como primer respondiente acude al lugar, conoce  e informa, de primera fuente los hechos que se presentan en el lugar; entrevista y realiza actos de investigación, inclusive recaba indicios, siempre cuidando la cadena de custodia.  Cabe mencionar que los medios de prueba carecen de valor probatorio en tanto no se desahoguen ante los jueces hasta la audiencia de juicio oral.

La Policía es responsable de la  cadena de custodia. Como primer respondiente contribuye a identificar aquellos casos en donde es posible que se puedan perder datos de prueba por existir; por ejemplo, peligrosidad o riesgo para la víctima o testigos. De ahí que deba, en estos casos, informar sobre la posible necesidad de un desahogo de prueba anticipada.

La policía, un  elemento necesario en el desahogo de pruebas 

Su participación no desaparece en la segunda fase de la etapa de investigación. Aun cuando pone a disposición a una persona por ejemplo, por detenciones en caso de flagrancia, debe apoyar al MP en la depuración de los indicios que se han encontrado con su apoyo.

En el caso de medidas cautelares, el seguimiento que provee nuestra policía es clave para la adecuada protección de las víctimas y de testigos para evitar que se pierdan medios de prueba o se obstaculice la investigación. Como parte de este auxilio los elementos policiacos realizan rondines y visitas domiciliarias al lugar de residencia o trabajo de víctimas o imputados.

El Policía es testigo relevante e indispensable en las audiencias de desahogo de medios de prueba material y documental en el juicio oral, para efecto de su autentificación y lograr con ello una base sólida en las sentencias de los jueces.

A la Policía se le permite por ley utilizar medios electrónicos para facilitar su operación, incluyéndose el informe policial. Como primer respondiente y conocedor de los hechos constitutivos de delito, puede emplear cualquier medio de comunicación idóneo y ágil que ofrezca las condiciones razonables de seguridad, de autenticidad y de confirmación.

México se encuentra en la fase más intensa en su proceso de implementación del sistema penal acusatorio, y la policía es una pieza clave que debe atenderse para su buen funcionamiento. Su participación con la sociedad se realizan en pro de un sistema de procuración e impartición de justicia transparente y eficaz en beneficio de la sociedad mexicana.