Puedo atreverme a decir que la más famosa decisión de política pública de todos los gobiernos que hemos tenido, es la mítica expropiación petrolera realizada por Lázaro Cárdenas del Rio en 1938. Así lo refleja el orgullo y nacionalismo asociado a tal determinación, que ha quedado guardado en composiciones, cantos y corridos identificados en la música popular.

Para cuando se llevó a cabo el famoso decreto expropiatorio, ese emblemático 18 de marzo, el presidente Cárdenas lo explicó a través de radio nacional, dando también lectura al Manifiesto a la Nación, donde refería los motivos de su actuar. La sensación colectiva era única: recuperamos, poseemos y tenemos pleno dominio sobre nuestra riqueza petrolera, y ante el avasallamiento de las compañías extranjeras sobre trabajadores mexicanos, el gobierno no sólo interviene, sino les protege y respalda con la garantía a perpetuidad que nadie vuelve a manipularles con su propia riqueza. Cuando esto aconteció, la radio mexicana tenía a Agustín Lara y sus composiciones entre sus favoritos, melodías como la emblemática Guadalajara, del gran compositor José Guizar Morfin, tenían un año de ser lanzada comercialmente. El corrido era un género de gran aceptación y fue perfecto para inmortalizar la hazaña Cardenista, la cual permeó en grandes temas como El Corrido del Petróleo, que todos alguna vez entonamos en la primaria, o el tema La Expropiación de Federico Villa.

Evidentemente todas las décadas han sumado composiciones a esa determinación que marcó para siempre el rumbo de nuestro país. La danza del petrolero, de Los Wemblers de Iquito es una muestra de ello, comercializada en 1976, fue también un gran éxito en 1978 en la versión a ritmo de cumbia amazónica realizada por Los Mirlos. El imaginario musical llevó incluso a narrar la negociación por el precio del petróleo. Así sucedió a finales de los 70’s con el grupo Tam y Tex, quienes grabaron un tema llamado Plegaria Petrolera, en la cual describen el intercambio entre el presidente de México y el de los Estados Unidos por el precio del petróleo. Pero culminan señalando que sin importar el resultado de tal negociación, la realidad es que ya no hay donde sacar más. Entonces, se sugiere dar a buen precio el litro del combustible, pero a cambio dejar pasar a los indocumentados mexicanos hacia aquel país, terminando con una critica al elevado precio del gas.

En la década siguiente, llegamos a 1981, en donde con el tema El Petrolero de Lorenzo de Monteclaro, encontramos una alabanza continua al trabajo de quienes desempeñan esa actividad y expone con orgullo el valor de la materia, y un par de años después, en 1983, la gran Amparo Ochoa graba el que para muchos es considerado el tema más famoso de esa etapa de nuestra historia nacional: El corrido de la expropiación del petróleo mexicano

“1938, de feliz recordación en que nuestro presidente declaró la expropiación del petróleo mexicano, para que su pueblo fuera grande, libre y soberano…”

Al revisar la década de los 90s, encontramos al grupo Desorden Público quien en 1994 lanza un irreverente y movido tema llamado Tetero de petró- leo, que empieza a cambiar la visión que hasta entonces se había tenido en la música relacionada con la expropiación, para emigrar a un enfoque más crítico del fenómeno, y sólo 2 minutos con 48 segundos, mucho ritmo, metales, algo de ska, y cerca de 76 palabras son suficientes para que el grupo nos de 3 golpes de realidad:

“Mal amamantada, con un tetero de petróleo Demasiado crudo, demasiado pesado, demasiado viscoso, El tetero de petróleo hizo creer que era todo Y lo único que crece es un circulo vicioso Mal amamantada y el tetero de petróleo que se acaba…”

Pero la canción más critica de esa dé- cada, proviene del mismísimo Oscar Chavez, quien en 1998 lanza el tema petrolero 96, y parece que las odas al movimiento de expropiación y la actividad petrolera relacionada han terminado por rendirse a la realidad. Impacto ecológico, daños a la naturaleza, falta de equilibrio en la actividad económica, gobiernos deshonestos, muestran en esta melodía un corte de caja al año de 1996 bastante duro:

“Yo tenia mis buenas tierras en Tabasco, que nos daban suficiente pa’ vivir La laguna daba enormes camarones Y la pesca nos brindaba siempre el mar Año del noventa y seis, Ya no queda un campesino Solo el hambre y la miseria ay!!! Por el Petróleo Asesino En mala hora que encontraron el Petróleo En mala hora se pusieron a escarbar Y diciéndonos que ya somos muy ricos Envenenan con Petróleo tierra y mar…”

Ese fin de década fue especialmente prolífico. Prácticamente hubo un renacer musical para entonar melodías relacionadas con ese importante episodio histórico, y una muestra es el álbum titulado ¡Viva Cárdenas Muchachos!, lanzado en 1998, el que nos regala muchos temas interesantes. Destacamos en primer termino la canción de Margie Bermejo titulado La Expropiación.

“El día 18 de marzo, fecha de gran sensación Nacionalizó el petróleo, el jefe de la nación Los lobos imperialistas, aullaron mas de la cuenta Nuestras leyes socialistas, al demonio los ausenta Y el pueblo lleno de odio, les dijo a los desgraciados Exploten por otros lados, que aquí ya abrimos los ojos…”

Otro importante tema de este álbum, también a ritmo de corrido, es el de Gabino Palomares, bautizado 18 de Marzo, donde nuevamente se hace alabanzas a la decisión presidencial:

“Cumpliste con tu destino, al rescatar lo heredado, y al enfrentarte a los gringos, hayaste un campo sembrado, con obreros campesinos, que te entregaron sus manos…”

Para 1999, Los Terribles del Norte lanzan una cumbia titulada Los Petroleros, como un homenaje a los trabajadores petroleros, enaltecen el trabajo de exploración y citando los daños causados por esta actividad en algunos trabajadores:

“Que vivan los petroleros Que van a lo mas profundo Que van buscando el producto Pa’ beneficio del mundo Se enfrentan a mil peligros A diario están muriendo Por eso los petroleros se están acabando”

Es hasta el 2001, cuando el reconocido grupo Ritmo Peligroso retoma la inspiración crítica al lanzar el tema Petróleo Futuro. La característica del mismo es que fue grabado en idioma ingles con el irreverente ritmo pegajoso de la casa, algo que no es de extrañarse, pues en 1988 la agrupación musical ya había lanzado un tema ambientalista titulado Contaminado, en donde la fusión de pop con chispas de ensambles caribeños los identifican en la preferencia del gran público. Instalados en el nuevo milenio, el grupo español La Pegatina graba el tema El Petrolero, en donde hablan de los problemas ambientales asociados a la extracción petrolera, con una crítica fina, poética, pero sin tapujos:

“Miedo los peces que lloran de burbujas negras, bañando la arena de agrio color, humanos suspiran de llanto revientan las manos, y dicen adiós a la mar, la marea será…”

Los ritmos evolucionaron del corrido al mismo rock, como lo mostró en 2007 el grupo Breed 77, con la melodía Petróleo, grabado en ingles y español, donde afirman:

“Como seguimos luchando por una mentira, no es nuestra guerra, y la suya nos quita la vida.”

De la exaltación nacional, a la crítica ambiental; del orgullo absoluto a la crítica profunda por los perjuicios asociados a la actividad petrolera; del sentimiento de ser dueños de nuestra riqueza al sentimiento moderno de haber sido estafados por los gobiernos en turno, el tema de la expropiación aun tiene muchos capítulos musicales por escribir, nos faltarán años para ver el desenlace final del llamado “tesoro de los mexicanos.”