El pasado mes de mayo alumnos, catedráticos, funcionarios públicos y familiares, ofrecieron un homenaje por sus 64 años de cátedra ininterrumpida al Dr. Ricardo Franco Guzmán, profesor emérito de la Facultad de Derecho de la UNAM.

 

La conmemoración se llevó a cabo en el Auditorio Ius Semper Loquitur, en donde también se presentó el libro Ricardo Franco Guzmán. Homenaje por sus 60 años de vida académica.

 

El director de la Facultad de Derecho, Raúl Contreras Bustamante, entregó una medalla al Dr. Franco en reconocimiento por su fructífera labor académica. Asimismo, comentó que es un icono, un jurista, un abogado exitoso y todo un ejemplo de vida. La Facultad ha tenido muchos juristas —dijo—, pero de pocos se guardan y recuerdan los nombres porque sólo ellos supieron tocar los corazones de sus alumnos cuando impartieron clases, “nuestro homenajeado es uno de ellos”. Se trata —agregó—, de un abogado exitoso con una larga trayectoria académica, un ejemplo de vida para todos los estudiantes de lo que debe ser un hombre de bien.

 

El director Contreras Bustamante reconoció la deuda que se tenía con el Dr. Franco Guzmán de presentar la obra que reúne reflexiones de más de una veintena de grandes personajes, quienes en un breve espacio compartieron sus experiencias con el homenajeado.

 

Cada uno de los oradores, entre los que se encontraban el Dr. Elías Huerta Psihas, Presidente de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho, Colegio de Profesionistas (ANDD); Humberto Benítez Treviño, presidente del Colegio Mexiquense; el Ministro de la scjn en retiro, Dr. Juan Silva Meza, así como Raúl Contreras, coincidieron en mencionar los atributos que han hecho de Ricardo Franco un gran profesor: el placer por la enseñanza, su honorabilidad y su ética, virtudes que lo han caracterizado toda su vida. El acto estuvo enmarcado por la asistencia de Arely Gómez, titular de la Secretaría de la Función Pública y exalumna del Dr. Guzmán.

 

El Ministro en retiro, Silva Meza, señaló que el Dr. Franco es un ejemplo del ejercicio profesional del Derecho, hoy tan necesario en México ante la reforma penal por la que transitamos, que requiere de la capacitación de todos los operadores, en donde es necesario, dijo, conocer todas las formalidades del procedimiento, del dominio del tema, atributos que siempre tuvo nuestro homenajeado: “Hay dos palabras para definir al maestro Ricardo Franco Guzmán: dignidad y libertad, no es cosa fácil, no es frecuente encontrar en una persona tal congruencia”.

 

Humberto Benítez señaló que hablar de Ricardo Franco Guzmán es el vivo ejemplo de la congruencia entre decir y hacer. Él ha mostrado a quienes lo han conocido que todo debe hacerse con pasión. Por su parte, el Dr. Elías Huerta refirió que Franco Guzmán siempre ha sido un miembro destacado de la Asociación, un vivo testigo del paso de tres generaciones de doctores que han transitado por andd. Es, comentó, el reflejo del entusiasmo, del ánimo de superación, de compañerismo y liderazgo que imprime a la organización profesional.

 

Por su parte, Juan Velázquez aseveró que a lo largo de estos 64 años, Ricardo Franco ha enseñado a quienes se dedican al derecho penal a litigar con conciencia, con técnica, pero sobre todo con ética. El libro publicado como parte de su homenaje —refirió— es apenas una parte del aprecio inmenso que la comunidad legal le tiene por ser el mejor penalista de México, el gran maestro universitario.

 

Pasión por la enseñanza y el litigio

“Mis tres pasiones, enseñanza, litigio y mi familia.” Dr. Ricardo Franco Guzmán

Al tomar el uso de la palabra, el profesor emérito reconoció que a lo largo de los más de 60 años de acudir a la Facultad de Derecho de la unam, una de las fortalezas que lo animan a levantarse todos los días es la pasión por transmitir sus conocimientos, compartir con sus alumnos las bondades del derecho penal. La otra —confesó—, es el gusto por el litigio, por el cual siente todavía una gran pasión; su familia no podía quedar atrás, es parte, sin duda, de él, sus hijos y su esposa han sido un pilar importante en su vida —reconoció.

 

Finalmente, luego de compartir con los asistentes su amplia trayectoria previa a convertirse en profesor, agradeció con profundo respeto el homenaje, el cual en nada se compara —afirmó—, con cualquier otro premio o reconocimiento que hubiese al ser humano. “Gracias a todos ustedes el estar aquí, a mis hijos, a mis alumnos, a mis compañeros de clase”.