El libro presenta un modelo integral que ofrece una guía práctica a los funcionarios de las prisiones en México para implementar una solución a este gran problema de salud.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) presentó el pasado primero de junio, en el auditorio del Centro Nacional de Derechos Humanos, el libro Un modelo de atención y tratamiento para las personas con farmacodependencia en prisión, que es una propuesta y recomendación para mejorar y estandarizar la atención a las personas que sufren este problema de salud dentro de las prisiones mexicanas.

Esta obra es una respuesta de la cndh a uno de los principales problemas que se encontraron en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria, realizado por la cndh, en donde se reporta una deficiente atención y prevención al problema de farmacodependencia dentro de las cárceles mexicanas. Esta obra propone datos, experiencias a nivel nacional y un modelo orientado al fortalecimiento de los programas de tratamiento y prevención con base en la salvaguarda de los Derechos Humanos (dh) de las personas que se encuentran en reclusión.

La presentación del Modelo estuvo a cargo de la doctora Ruth Villanueva Castilleja, Tercera visitadora de la CNDH y responsable de la edición de la obra; la acompañaron el doctor Luis Rodríguez Manzanera, especialista de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en temas de Derechos Humanos; el doctor Elías Huerta Psihas, Presidente de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho (ANDD), ambos asesores en la edición del libro. También estuvo presente la doctora Elia Cristina Quiterio Montiel, presidenta de la Sociedad Mexicana de Criminología (Somecrim).

Tercera Visitadora de la CNDH Ruth Villanueva Castilleja

La doctora Villanueva Castilleja explicó que el Modelo de atención y tratamiento para las personas con farmacodependencia en prisión es el resultado de la reflexión del diagnóstico anual de las prisiones, en el cual se pueden apreciar los aciertos y las necesidades del sistema penitenciario. La Comisión ha realizado una labor importante para dar a conocer el estudio y, sobre todo, por apelar al respeto de los derechos humanos de quienes cumplen sentencia dentro de un centro penitenciario.

La Tercera visitadora también explicó que el titular de la Comisión, el doctor Luis Raúl González, ha estado al pendiente de que las conclusiones del estudio no queden solamente como estadísticas, sino que sirvan para dar soluciones precisas. Según datos arrojados por el diagnóstico, los principales problemas dentro de las prisiones de México son el autogobierno y la farmacodependencia.

Entender al sistema penitenciario permitirá superar los obstáculos que impiden el mejoramiento del mismo y comprender que forma parte de un sistema de mayor complejidad: el Sistema de Justicia Penal, en el cual se incluye la prevención del delito, la procuración, ejecución y administración de justicia.

Además, se deben de considerar las deficiencias del sistema penitenciario, debido a las fallas existentes en el Sistema de Justicia Penal; en este sentido, la CNDH trabaja de manera integral para que este sistema y sus subsistemas mejoren su funcionamiento.

Con respecto a la atención de los farmacodependientes en las prisiones mexicanas, Villanueva Castilleja recordó varios programas de rehabilitación cuyos resultados han sido exitosos, por ejemplo el de Morelos, en donde el deporte sirvió como gancho para prevenir las adicciones de los internos. Dentro de una prisión, explicó, los internos deben contar con diferentes ocupaciones para evitar que  busquen bienestar o desahogo en las drogas, por ejemplo, actividades artísticas o deportivas que pueden proveerlos de una sensación de bienestar para alejarlos de las sustancias tóxicas. No obstante, estas soluciones pueden ser o no eficaces dependiendo de cada persona, aceptó la Visitadora.

También reconoció la complejidad del tema, pues además del ámbito jurídico se debe incluir el estudio de las ciencias de la conducta. Es un trabajo interdisciplinario, por eso el libro incluye diversas perspectivas de expertos en diferentes áreas para proponer soluciones y eventualmente generar avances dentro del sistema completo.

Dr. Luis Rodríguez Manzanera

El doctor Luis Rodríguez Manzanera reconoció que el problema de personas en prisión con farmacodependencia resultó ser más grave de lo previsto, según el diagnóstico. Aunque no es un tema nuevo, considera necesario hacer una revisión de los antecedentes históricos, específicamente la recomendación emitida en el siglo xviii para acabar con la distribución de alcohol en las prisiones de nuestro país.

Rodríguez Manzanera comentó que la farmacodependencia es indudablemente un problema de salud y los internos, como lo dictan las Reglas Nelson Mandela, tienen derecho a pedir y recibir tratamiento de ayuda a sus adicciones. En el caso particular de México, además de establecer un procedimiento más específico y amplio, se requiere de generar una cultura de la evaluación de los programas ya existentes y revisar los casos de éxito.

También hizo un breve recuento de otros temas pendientes en el rubro, por ejemplo, el de los reos que padecen enfermedades mentales, el problema del género y el de los menores de edad en las cárceles. El libro, precisó el especialista, es un trabajo interdisciplinario y se espera que sirva para unificar criterios y hacer más efectivos los programas de tratamiento y prevención de la farmacodependencia en las prisiones.

Por su parte, el doctor Elías Huerta Psihas, Presidente de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho (ANDD), comentó que la prisión es un espacio donde se violan los Derechos Humanos de manera frecuente y todo esfuerzo por promover el respeto los mismos es loable. Este es el valor de la obra presentada por la Comisión en esta ocasión, porque aporta un modelo basado en el diagnóstico profesional en materia de farmacodependencia. El Huerta Psihas también preciso que la publicación va más allá del análisis jurídico y técnico, está basado en el respeto a los derechos humanos, por lo que, además de ser publicado y promovido por la Comisión, es incluyente y considera las Reglas Nelson Mandela y la normatividad de la Organización de las Naciones Unidas.

De acuerdo con el Doctor Huerta, la publicación del libro se hace en un momento coyuntural pues trata el tema de la Justicia Terapéutica, lo que conlleva la ayuda al interno con problemas de adicciones y su trato como una persona enferma. Citó al artículo 4 de la Constitución, en donde se establece que todo ciudadano mexicano, incluidos los presos, tiene derecho a la salud.

Dra. Elia Quintero

Por otro lado, la Doctora Elia Quintero expresó que quienes han tenido la oportunidad de trabajar en una prisión se pueden dar cuenta de los problemas que se sufren, lo que obliga a hacer un análisis de tipo particular de cada una de las prisiones existentes en el país. Algunos de los problemas, dijo, derivan de los insuficientes recursos, estatales o federales, lo que determina el funcionamiento de las prisiones, infraestructura, diseño y trabajadores.

Según Elia Quintero, los expertos en la salud que laboran dentro de las prisiones, deben trabajar en equipo y tener una estrategia integral para abordar la problemática. Además, es relevante preponderar la salud física, mental y emocional de los internos para coadyuvar al orden y evitar conflictos.

Para la Presidenta de la Somecrim el valor de la obra, además de constituir una radiografía del problema y una propuesta de solución, rompe paradigmas, por ejemplo, contradice la opinión de que la droga es necesaria en una prisión para conservar el orden, y reconoció que el libro señala de manera clara la posibilidad de establecer un tratamiento y rehabilitación. Además, señaló la importancia de realizar campañas con enfoques preventivos y curativos; y mencionó que el trato digno es fundamental. Finalmente, extendió una felicitación a la Comisión por la publicación de la obra.

2 Comentarios

  1. Muy bien reportaje, sólo un detalle, el apellido de la Dra. Elia es QUITERIO no Quintero

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