El INAI juega un papel fundamental en el desarrollo del Gobierno Abierto, al ser la entidad responsable de coordinar el Sistema Nacional de Transparencia y de la Protección de Datos Personales.

El Instituto de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) es un organismo constitucional autónomo, encargado de garantizar el derecho de acceso a la información pública en posesión de cualquier autoridad o entidad que forme parte de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.

Francisco Javier Acuña, su Presidente Consejero, acepta que la función constitucional del INAI, en general incomoda a la mayoría de los funcionarios y titulares de las dependencias públicas quienes tienen, por Ley que cumplir con el compromiso de transparentar todas sus operaciones.  A 15 años de haberse iniciado una cruzada por brindar una transparencia total a la administración pública, considera que los resultados son optimistas, pero aún falta camino por recorrer.

Como parte de la historia mundial del gobierno abierto, Acuña comenta que todo nace de una visión del entonces dirigente de la ex Unión Soviética, Mijail Gorvachov, conocida como Glasnost, que tuvo el objetivo de abrir la criptocracia tradicional del gobierno Ruso; más adelante, la equidad encaminada por Barack Obama cobró un furor inusitado creando una ola benéfica para el movimiento de la transparencia en todo el mundo. A pesar de esto, a México el movimiento tardó en llegar y no se plasmó en ley hasta 2015-2016, cuando realmente inició la construcción de un engranaje institucional con una base jurídica y en busca de una institucionalidad que le diera forma al gobierno abierto.

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Cadalso Noviembre 2017

En entrevista con Foro Jurídico, el funcionario refiere que el camino no ha sido fácil, se requirió modificar muchas costumbres y conductas que históricamente se consideraban como parte fundamental del funcionamiento de las instituciones públicas mexicanas. Acuña comenta: “Teníamos un procedimiento normalmente cerrado en donde imperaba una máxima, que era el silencio administrativo”, cuando el fundamento básico del gobierno abierto, busca una apertura de las operaciones diarias y el cambio de actitud y aptitud en todos los funcionarios de cualquier nivel del Estado mexicano.

Balazo: “Hacer que la gestión pública trabaje –ante las obligaciones tan excesivas de la Ley de Transparencia– bajo el escrutinio social, ha generado que las autoridades tuvieran la inevitable sensación de sentirse incómodas por la mirada permanente.”

La función del  INAI es transversal en el Gobierno Abierto

El INAI, asegura su Presidente, es un ente con una función transversal entre los 3 poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Nuestra función también es directa con otras entidades de poder político como los sindicatos, los partidos políticos, los órganos constitucionales autónomos y además, eventualmente de una manera selectiva, con los poderes públicos locales. En el INAI “somos los centinelas de la gestión pública en el país y al mismo tiempo, los responsables de proteger los datos personales de la población”. Es así que el Instituto se vuelve polifacético al ensamblar varios tramos de la nueva era de la gobernanza en México y apoyando el concepto del gobierno abierto.

Nuestro papel, asevera, es resolver las búsquedas de información de la sociedad por las vías legalmente establecidas y promover de manera permanente el garantizar en el Estado mexicano, los derechos de las personas a la información pública y a la protección de sus datos personales. El INAI se encarga de atender los recursos de revisión, promovidos ante la insatisfacción de solicitantes por la no respuesta de las instituciones obligadas, de acuerdo con el Dr. Francisco Javier Acuña, el INAI recibe en promedio 10 mil recursos de revisión al año, con un significativo aumento del 40% en el 2017. Hoy se pueden contar por millones las solicitudes de información al gobierno de México.

El ocultar o manipular información será sancionado

El INAI es, de acuerdo con la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, la autoridad para establecer y ejecutar las medidas de apremio y sanciones, así como promover, previa aprobación del Pleno, las acciones de inconstitucionalidad y controversias constitucionales en la materia. Sin embargo, estos efectos punitivos, se aplazaron en sus efectos hasta el 2018, previo acuerdo del pleno del Sistema Nacional de Transparencia. “A partir del próximo año las amonestaciones y los señalamientos públicos, pero sobre todo las acciones que puedan tener un impacto económico en los funcionarios públicos que hayan actuado deliberadamente con dolo, ocultando o manipulado información, va a tener consecuencias severas”, El INAI, será incómoda para el resto de las instituciones públicas con las que tiene que convivir, porque tendrá que supervisarlas, observarlas y corregir su actuaciones, Acuña asegura “son trances poco amistosos que van a generan molestias”.

Tecnología y Transparencia binomio necesario para el gobierno abierto

En la labor de crear un gobierno abierto y apuntalar la transparencia institucional un elemento imprescindible es la tecnología. De acuerdo con Javier Acuña, ésta tiene un papel decisivo, al ser aliada de las disciplinas jurídicas para hacer posible que el derecho tenga efecto. En nuestro caso la tecnología facilita el intercambio de datos e información entre las diferentes instituciones administrativas del gobierno mexicano y los sujetos obligados, asimismo, la tecnología, a través del INAI, asegura que al ciudadano se le de la información con total fluidez.

El futuro dentro del gobierno abierto es llevar al gobierno, a través del uso de la tecnología, a que la ciudadanía conozca y sea partícipe en todas sus dimensiones, de la celebración ordinaria de los asuntos públicos, pero sobre todo, que tenga una visión cuantitativa y cualitativa de las acciones que se llevan a cabo en el gobierno. “Esto implica un cambio de actitud en los funcionarios, porque la apertura informativa parece muy sugerente pero al momento de practicarla crea muchas inconformidades”.  La era digital genera, a todos los sujetos, ventanas para una mayor transparencia en su actuación, pero además, la inclusión de datos abiertos da un margen más amplio de búsqueda de información a los ciudadanos. Para cumplir con estos requerimientos, la tecnología ya nos brinda una serie de formatos flexibles y de fácil acceso para mejorar la experiencia de los usuarios.

La Plataforma de Transparencia en México

Uno de los ejemplos más palpables del funcionamiento tecnológico del gobierno abierto es la Plataforma Nacional de Transparencia. Acuña Llamas la define como una feria tecnológica promovida por el INAI, que ya que cuenta con cerca de 200 millones de registros integrados por 10 a 90 datos cada uno. En esta plataforma, comenta, se guardan todas las obligaciones de las 862 instituciones federales en materia de transparencia, al tiempo que se está en proceso de incluir las cargas de las obligaciones de las 8 mil instituciones del ámbito local. “Es un ejercicio de gobierno abierto, porque a partir del próximo año se debe incluir las declaraciones patrimoniales de los funcionarios (lo que se conoce como 3de3), como parte de la nueva fase del Sistema Nacional Anticorrupción.”

La plataforma ofrece a la ciudadanía una galería de información infinita, al momento de interponer un recurso de inconformidad y cuando considere que la solicitud fue respondida de manera insatisfactoria. Albergamos las obligaciones de transparencia de todos los sujetos obligados; que por si fuera poco, detalla el presidente del INAI, permite la comunicación entre los 33 organismos garantes de los estados en materia de transparencia en el ámbito nacional.

Balazo: “Las fallas que ha tenido la plataforma de transparencia, han sido causadas en la mayoría de las veces porque en las diferentes entidades del país tenían sistemas obsoletos y por ende, no había una forma de acoplarse con el nuestro, lo cual originó algunos problemas para entablar una conexión digital exitosa.”

Las contrataciones con el gobierno deben de salir de los obscurito

El Estado moderno no se puede imaginar sin la participación, cada vez mayor, del sector privado, ya que en la economía actual el gobierno habilita a los particulares y les encomienda que participen prácticamente en casi todos los giros de la actividad pública. Las contrataciones de servicios entre los privados y la autoridad, es uno de los núcleos más observados por los gobiernos en todo el mundo y México no es la excepción.

“Implican una serie de factores que de ser revelados, pueden poner en conflicto algunas negociaciones actuales o ya concluidas; o incluso, a los propios empresarios.” Recordemos que el ramo en la construcción y la obra pública, han sido nicho histórico de corrupción en el mundo, no sólo en México.

Gobierno abierto quiere decir tener una conexión tecnológica con proacción, en donde, la transparencia es un pilar indiscutible. Por eso, la importancia y el valor que tiene el poner en marcha la Plataforma de Contrataciones abiertas, la cual pondrá a disposición de la ciudadanía, las contrataciones del gobierno federal. En ella se subirán todas las licitaciones y los contratos para darles publicidad; a reserva de aquellos que se encuentran en proceso, esos si estarán reservados. En una primera fase, comenta el Presidente del INAI, será el Gobierno Federal quien la alimente a través de la administración centralizada y posteriormente se irá incorporando las entidades descentralizadas. Los mismo deberá suceder con el Poder Judicial y el Legislativo, el objetivo es que en el mediano plazo los 3 niveles de administración puedan estar interconectadas.

Los retos del gobierno abierto son los jóvenes

El gobierno abierto es la combinación de la tecnología de punta y datos abiertos que ofrece la autoridad para que el ciudadano la pueda recrear, y la creatividad de la misma sociedad, de los jóvenes mismos, para que puedan aprovechen toda esta vorágine de información y datos públicos abiertos para lograr una ciudadanía más y mejor informada. “La información debe servir para cambiar la vida de las personas, de lo contrario se vuelve inservible. Es costoso implementar en este tipo de tecnologías, de plataformas, pero es una inversión que el Estado debe hacer como un sentido de compensación en la población.” En esta parte, es necesaria la ayuda de las instituciones educativas para enseñar a las nuevas generaciones la mejor explotación de estos recursos informativos.

Uno de los principales retos que tiene el país en materia de Gobierno Abierto, es la brecha digital de la población. En México, explica Acuña, una parte de la sociedad económicamente activa es conformada por millennials, la cual ya está montada en las circunstancias para vivir el gobierno abierto como el estadio cómodo, ventajoso y más conveniente para aprovechar o disfrutar estos bienes públicos, sin embargo, hay otra gran parte de la población relegada del conocimiento tecnológico y habilidades en la vida digital, “este segmento, el que vive en condición de pobreza extrema, no tiene condiciones para conectarse tecnológicamente.” Esos son los Méxicos distantes que debemos unir en torno de la transparencia  “La tecnología tiene que servir para ello, pero el Estado debe tener sensibilidad para generar vías de acercamiento para este segmento de la población, pero esto implica un reto que llevará muchos años de trabajo.”

Otro reto del gobierno abierto está en el nivel de las normas, se requiere que los reglamentos de la Ley estén en constante adecuación. “Hay mucha normativa vigente que pierde eficacia al quedar obsoletas las razones por las cuales fue creada.” Ese es un punto a resolver.

Para Acuña, el gran reto lo tiene la población, los ciudadanos deben aprender a ejercer su derecho a la información por un sentido de utilidad, ya que no sólo es por un acto de civismo o de escrutinio público para vigilar al gobierno, es también un derecho para identificar buenas prácticas a fin de poner en valor el conocimiento público. La sociedad civil debe participar para que haya una democracia moderna, se deben de proveer insumos que se vuelven públicos y esto genera un mutuo diálogo, en donde por ejemplo, se generen respuestas inmediatas a problemas que la sociedad padece y que el Estado ordinariamente no tenía conocimiento. Esto se puede llevar incluso a ámbitos como el ambiental, el cultural, de recreación turismo etc.

El gobierno abierto, es ya una dimensión renovada de la construcción del estado democrático mexicano, menciona Acuña. Atrás quedó, aquella idea de una práctica exclusiva para el Poder Ejecutivo. Hoy tiene un significado más amplio, porque incluye a los otros poderes del Estado, como el Legislativo, en la dimensión del Parlamento Abierto, y del Poder Judicial bajo el concepto de Justicia Abierta.

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