Generó gran polémica y especulación mediática la declaración del Presidente Enrique Peña Nieto durante el Foro organizado por la ONG Causa en Común, al responder las críticas de su presidenta María Elena Morera, señalando que las instituciones sufren de bullying por parte de las organizaciones de la sociedad civil.

La respuesta de EPN a las denuncias de la activista María Elena Morera sobre el sensible incremento de la inseguridad y la violencia y el poco interés institucional para resolver estos problemas, provocó malestar social y desaprobación en redes sociales, columnas y académicos, que criticaron al titular del Ejecutivo Federal por su intolerancia y lo menos que le dijeron es que “tiene la piel muy delgada” y no está consciente del sufrimiento de la sociedad a la creciente ola delictiva.

Lo cierto es que, a un año de concluir su administración, los resultados en el combate a la criminalidad, violencia y corrupción, han sido escasos y quienes son responsables de garantizar el orden y la paz, parecieran no cumplir con sus objetivos, de ahí que la activista hiciera un enérgico llamado a trabajar con responsabilidad y acusar el poco esfuerzo de la autoridad. Aunque el problema podría ser que no se ha sabido comunicar los éxitos; las encuestas realizadas por entes autónomos como el INEGI, dan poco margen para defender la postura presidencial.

Aunque la Dra. Morera señaló que son los políticos los que generan el daño institucional, fue evidente el enfrentamiento entre el Poder Ejecutivo y las organizaciones civiles, pues no se quiere reconocer la preocupante situación del país y el error que significó desaparecer la Secretaría de Seguridad Pública y pasar sus facultades y obligaciones al Secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong.

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