Cadenahumana.mx

“Si cada persona invita a otras 3 a participar en la página, podemos armar una auténtica cadena humana que le ceda recursos del tiempo desocupado de su ordenador a quienes necesitan ayuda.”

En el escenario de catástrofe que se vivió en septiembre, hubo un momento en que la ayuda se concentraba en determinados lugares mientras que en otros hacía falta. La ayuda económica recibida por parte de gobiernos extranjeros y de la propia sociedad mexicana se canalizaba hacia algunas fundaciones, sin embargo, la sorpresa fue saber que era posible ayudar a través de nuestra computadora y como es característico de la economía digital, nacieron plataformas colaborativas que permitieron ser intermediarios entre los que recibían y los que querían donar, ya sea dinero, talento o en especie. De esta forma surgió comoayudar.mx; salvatucasa.mx o Google Person Finder.

Hubieron jóvenes que llevaron su ingenio más allá, poniendo las tecnologías más disruptivas, como lo es el blockchain, al servicio de los damnificados. Este es el caso de cadenahumana.mx plataforma a través de la cual puede uno donar su poder de cómputo para generar criptomonedas que posteriormente serán usadas para donar a diversas fundaciones.

Uno de sus fundadores, Eddie Castañeda explica en entrevista con Foro Jurídico cómo surgió su propuesta. Se trataba de aportar un grano de arena entre un mar de actividades de apoyo. Ante las oportunidades que brinda la tecnología y los paradigmas de organización en información de hoy, su propuesta era un camino natural en el que podían colaborar. “El minado de criptomonedas es un campo relativamente nuevo relacionado a un concepto llamado blockchain, el cual nos interesa explorar, desde un punto de vista filosófico y artístico, para aplicarlo hacia la sociedad para un bienestar común.”

La iniciativa relata, inició con 2 artistas tecnológicos, sin embargo, llamó tanto la atención que de inmediato contaron con el apoyo de otros artistas, gestores y productores, quienes se sumaron al proyecto.  De inicio pretendieron mantener su identidad, pues además de evitar protagonismo, el anonimato es parte del concepto del blockchain. “Pero nos dimos cuenta que muchas personas quieren saber quiénes somos para entonces donar su tiempo, por lo que pronto subiremos nuestro perfil en la misma página.”

Es así que cadenahumana.mx pretende ser, detalla su fundador, una de las muchas plataformas en la que las personas se sumen para formar un sistema permanente de apoyo en la obtención de recursos económicos para atacar diferentes problemas que aquejan a la sociedad. “Nuestra primer meta es que, con ayuda de todos los mexicanos que tienen acceso a computadoras, juntemos 5 Monero, una moneda digital cuyo algoritmo se puede resolver con una computadora casera. En cuanto logremos juntar esta cifra (equivalente a 8 mil pesos) solicitaremos que la sociedad se involucre con nosotros para decidir juntos qué hacer con esa cantidad.”

Desde que iniciamos el proyecto, señala Arcangelo Constantini –quien junto con Alfredo Gallardo, Santiago Itzcoatl, los hermanos Bellacetín, Chrystopher Medina y Antonio Aragón, entre otros 200 jóvenes comparten esta aventura–hemos tenido una respuesta muy positiva de muchas personas y organizaciones. Una de ellas, revela, es la fábrica digital El Rule, en donde amablemente pusieron a minar todas sus computadoras mientras están desocupadas. Reconoce que existe mucha duda sobre el tema, por lo cual, se han dado a la tarea de preparar y subir material en la página para explicar el proceso del minado de criptomonedas. “Todo este esfuerzo lo hacemos de manera transparente para que las personas puedan ver los resultados y así disipar cualquier duda. Si cada una invita a otras 3 a participar en la página, y ellas a su vez convocan a 3 más, podemos armar una auténtica cadena humana que le ceda recursos del tiempo desocupado de su ordenador en pro de quienes necesitan ayuda desesperadamente.”

Con cadenahumana.mx, detalla Constantini, hemos aprendido mejor el concepto blockchain, que al estar basado informáticamente en bases de datos distribuidas, permite la creación de nuevos modelos para difundir información de manera segura y permanente. De ahí que se encuentran ansiosos de implementar este tipo de esquemas en otros contextos dentro del marco de los sismos, por ejemplo, crear cadenas de distribución de acopio a lo largo de la República, de manejo de información fidedigna, etc.

Nos dimos cuenta que ante los desastres, no hay mejor lugar que México, rodeado de nosotros mismos. Leí un comentario, comparte Eddie Castañeda, de un extranjero que decía: “si pasa un desastre yo quiero estar al lado de un mexicano…”. Por eso, apunta, “Tenemos el coraje de hacer las cosas, y cuando se da la oportunidad actuamos sin pensarlo, nos entregamos como una nación apasionada. Entendimos que si un porcentaje de la población se mantiene así, será fácil construir un nuevo México con un pueblo unido y entregado.”

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